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Mostrando entradas de 2022

51/52 RETO DE ESCRITURA

SOBERBIA No es mi deseo por el momento de relatarte una historia estéril, y mucho menos una relato inédito que en realidad no lo es, porque estoy segura que todo lo escrito a pesar de los esfuerzos del autor, de su interés e insistencia de afirmar que esa anécdota es producto de la más ingenua fantasía, yo te puedo aseverar que no es así; engaña, porque cada sentimiento, cada emoción, cada acontecimiento que se pueda suscitar sea cual fuera, y sin importar el contexto, han sido siempre situaciones por alguien que ya las ha vivido en carne propia, han sido experiencias: sudadas, lloradas, excretadas, exhaladas, esnifadas y por lo tanto esparcidas por viva voz, sobre papel o como hoy en día por medios electrónicos; son todas ellas narrativas con principios y finales miles de veces ensayados y con toda la gama de variaciones posibles: somos nosotros mismos los recipientes en donde se han depositado todo este bagaje, este conjunto de conocimientos que poseemos de manera consciente o situad...

52/52 RETO DE ESCRITURA

La gula El tenue límite de la sana saciedad y de la obsesiva necesidad de recibir alimento es un hecho circunstancial: muy lejos de satisfacer un requerimiento corporal para aportar nutrientes al cuerpo nuestro en cada día. Sin olvidar a la personalidad del sujeto. Como ejemplo: cierra los ojos y con el poder de la imaginación visualiza a la señora gula como una medusa con docenas de tentáculos. Cada extensión es una representación de sus necesidades a satisfacer, por lo que reclama atención. Hablemos de mi gula, la que se llama como mi nombre y tiene nueve meses más que yo. En general mi necesidad de alimento es diferente y va de acuerdo a las circunstancias predominantes. Seguramente ya has escuchado cien historias de banquetes suntuosos y nefastos. Que me importan en estos momentos hablar de ellos. Mi mas reciente episodio de gula, es como un sueño kafkiano; mis labios, dientes, lengua, engañen cada parte de mi cuerpo, empezando por las manos: hasta que al final queda solo la boca,...

50/52 RETO DE ESCRITURA

Recién despierto, parpadeo repetidas veces para acostumbrar mi vista a la penumbra; deduzco que es más del medio día, porque a través de la ranura entre las gruesas cortinas como intruso malévolo se filtra un grueso rayo del sol. Me duelen los músculos, atrapados bajo pesadas mantas que me sepultan, incluso percibo cierta dificultad para respirar, ¿será que la atmósfera cargada de mi aliento contenido entre estas obscuras paredes, me lo impiden? Giro, con lentitud y veo una silueta en el reflejo del espejo. Un cuerpo desmembrado por fragmentos de sábanas y edredones que han entretenidos mis miembros; atisbo una cabellera colgante que me indica el lugar en donde reposa mi cabeza. Respiro hondo y me niego a seguir discurriendo. Esta inapetencia de pensar y repensar para encontrar en la retrospección y en el discernimiento los elementos que me lleven a tomar el pleno control de mi misma, es de lo que más terror me causa. Al contrario, cuando me instalo en la inactividad, en el únicamente ...

49/52 RETO DE ESCRITURA

IRA Te lo dije antes y te lo vuelvo a decir: tanto es mi alivio emocional que propicio episodios de ira; esos momentos de rabia explosiva, me elevan a la cima del cráter para mezclarme con el magma. Es más, me hayo siempre lista para estallar a la menor provocación a quienes se me pongan enfrente. Te voy a explicar porqué. La cólera me sirve como válvula de escape; es fuga de emociones y sentimientos negativos acumulados durante las últimas horas, y según sea necesario, a manera de sangría me permite mermar la frustración y el enojo, me sirve para desgarrar no sólo de la garganta con mis vociferantes gritos; además, y siendo lo más importante, rompe en jirones las ansias, permitiendo de esta manera trasladar mi insatisfacción a la representación del vigor, de vida plena. Te explico, cuando me enojo de esta manera con arrebato, se eleva mi autoestima al situarme enseguida por encima de cualquiera, sin importar requisito o situación; me robustece, acelera mi pulso, mi sangre golpea las v...

48/52 reto de escritura

Viajo a la velocidad de la luz, y soy capaz de descifrar, transcribir y descodificar. Mi misión es leer al mundo, con todo y sus habitantes vivos, orgánicos e inorgánicos. Leo el mundo y sus etiquetas, códigos de lenguajes mudos que palpitan al compás del titilar de los astros. Voces, producto de la oralidad de cada pueblo originario. Gracias a mi, y mi poder de abstracción que he influenciado en sustantivos, nombres propios y comunes con que he etiquetado cada parte del todo. Nacidas de las madres onomatopeyas, que parecen ser palabras sin sentido, pero que encierran la esencia, el alma de cuanto existe. He visto el rugir de Gea, de Hera y de Eva. Úteros perennes en contínuo alumbramiento. Luz y Sombras. Cristal y Acero es mi mirar.

47/52 reto de escritura

La vida se define con la interpretación de nuestro entorno, de nuestra percepciones. Del particular proceso cognitivo. Yo soy el resultado de mis ancestras, de mi linaje que me precedió y es través de sus legados que abrazo a este mundo que vivo. Lo miro desde el arcoíris de mi sentido común. Con destellos y sombras que cubren mis pupilas. Sin embargo, es el amarillo, —no se porqué— quien se adueña de mi vista con más frecuencia. Miro de este color, incluso en las noches, que a pesar del resplandor de la luna y el titilar de millones de diminutas estrellas en el firmamento me arropa y se adueña de mi para entintar mis sueños de ambarino. Mirar atreves del color amarillo es confiar y no perder la esperanza. Me permito oler al amanecer con el impuso estimulante del café recién tostado; y durante el transcurso de las horas es la arrogancia de las corolas vencidas ante el rocío quienes elevan sus pistilos saludando a los elementales de la naturaleza. El trinar de las aves, como suaves gui...

46/52 reto de escritura

¡Ay, caray! Mi nieta, me mira con su par de ojos nuevos, con esa vista de primavera en donde apenas van brotando los capullos en flor y me pregunta: Abuela, ¿Cómo era tu abuela? Y con pausa, le comento: —Sammy, me abuela era una mujer fuera de este planeta zafio y soso. De esta humanidad que se dibuja de acuerdo con los encabezados del periódico. El mundo que transcurre afuera en la calle, del otro lado del portón, entre bocinazos de automóvil y el llanto de los desamparados. Mi abuela, tuvo el tino de construir su hábitat propio, para ella y para sus hijos. Su mundo estaba delimitado por 600 metros cuadros, custodiado por árboles, plantas, frutas, flores y mascotas. Las habitaciones como satélites giraban en el firmamento que desde el patio central se observan. Ella filtraba al universo con todo y estrellas, nubes y viento que traían el olor a merecía, a coral y espuma del mar. En esa casa violeta, era alfombrada por los cientos de jacarandas en flor que en otoño besaban el pavimento...

45/52 reto de escritura

Casa de color rosa pálido. La casa de mi abuelita materna, quien es junto con mi madre, las dos mujeres que más han influido en mi formación, está ubicada muy cerca de la Basílica. Todos en la familia somos devotos de la Virgen de María. Por lo tanto, era cotidiano acudir a los servicios religiosos. Cuando era niña, esta costumbre, no era de mi agrado. Porque ir a misa los domingos era casi un tormento. Ya que siempre hay una multitud embutida en el recinto y por lo tanto, nunca alcanzaba, —por mi corta estatura— ver nada más que piernas y traseros de la gente. Así que cuando era el momento de la consagración y debía prosternarme, por la general no lo hacía. El calor y el humor concentrado me tenía molesta. Llegué a recibir algún coscorrón por no hacerlo y entonces, no me queda más opción que hacerlo. Estos recuerdos pertenecen a la época en que todavía no construían la nueva Basílica. Y si la memoria no me traiciona en el altar mayor, donde se encontraba la bendita tilma del indio Jua...

44/52 RETO DE ESCRITURA

La Tierra bostezó. —Tranquila, señora. Ya pasó. —abracé a la mujer— Mientras tanto las personas a mi alrededor, algunas como estatuas permanecían ancladas a la acera; otras corrían en todas direcciones y más allá, como racimos se enlazaban. No comprendo por que le dije eso. En realidad seguía el movimiento. Mi reloj marcaba las 7:17 am. La Señora era una persona de edad avanzada y al rodearla con mis brazos las dos nos contagiamos del temblor, que desde los pies, en contacto con el pavimento, la corteza terrestre nos comunica su voluntad rebelde. —Abuelita aquí estoy, junto a tí. —una jovencita se aferró a cuerpo, con desesperación—. —Abue, recuerda que se te sube la presión y te puedes sentir mal. Respira hondo. —M’jita. Me asusté porque no te vi. Recuerda que yo perdí a tu tía en el terremoto del 58, cuando se cayó el Ángel de la Independencia en el Paseo de la Reforma. —Si, lo sé. Ven, conmigo, y vámonos a rezarle a la Virgencita Nuestra Madre para que nos cuide y proteja. —Gr...

43/52 RETO DE ESCRITURA

Camina junto a mí, puede decirse que su aliento crispa los vellos de mi nuca. Esta sensación es tan real que siento el calor que emana de su invisibilidad. Sin embargo, no hay nadie. Extiendo mis brazos hacia todas direcciones esperando tocar este ente que no se separa de mí. Y, no hay nadie. Nadie hay a mi alrededor. Después de tanto tiempo, hoy ya no me perturba. Me he acostumbrado a su proximidad. Incluso, he desarrollado una complicidad con esta entidad que me permite realizar osadías y demás travesuras que la imaginación me dicta. Por ejemplo, hace unos días, toqué el timbre de una casa cualquiera y continué caminando a paso lento. Sin mirar hacia atrás. En otra ocasión, aprovechando que un grupo de personas subimos al transporte público, no pagué el peaje. En realidad, esta nimiedades me confieren cierto “poder” y “libertad”, he pasado toda la vida ceñida a los prejuicios; cuando era niña por el mundo de los adultos, y de adulta del “deber ser” y las normas sociales. De obligar...

42/52 RETO DE ESCRITURA

Esa señora que ves ahí, vestida con falda con el ruedo que besa sus zapatos para disimular las rodillas cubiertas de costras; las mangas de su blusa esconden las cicatrices en sus muñecas; marcas de suicidas a los cuales ella abrazó. En el cuello porta un rebozo como soga , y en su pecho, destella una mancha de la sangre derramada, insignia mortal. Sus largos mechones entierran su mirada opaca y en su rostro, un orificio sin labios emite un silbido que anuncia su presencia. No te puedo decir el color de atuendo, ni de su calzado, porque su figura se confunde con las sombras; sin embargo, en algún momento todos nos hemos abrazado a su regazo, para contarle en secreto la causa de nuestro dolor. Esa dama es mi dueña y mi tutora. A su lado, me siento protegida. Porque, con los años he aprendido a comportarme en sociedad, sin la monserga de justificar el idilio que nos une. Por supuesto, que no siempre fue así, en algún tiempo, a todo el que quisiera escucharme le hablaba de mi ama, y aun...

41/52 RETO DE ESCRITURA

Cada vez que miro al pasado, es que entiendo que a tu lado yo no debí pertenecer. Así lo prefiero yo, dar este enfoque a lo que en realidad se vivió. Yo no soy la ideal para ti y por el daño que te causé es que prefiero optar en creer y pensar que soy harina de otro granero. Con esta verdad, no puedo evitar fantasear ante la posibilidad de montarme en un drone y regresar al inicio de mi vida. Y si la fortuna me lo concede, tal vez, ya entrada de lleno en el mundo de la magia, retroceder un par de años antes de mi nacimiento. Así de primera mano tener la información de sus decides, sus acciones de mi mamá, de mi papá, de mi abuelita y de todos los involucrados: Con la certeza de escuchar en su voz la verdad. Desde pequeña mi vistieron con calumnias, con mentiras piadosas; por vergüenza, o por el dedo acusador que gritaba venganza, taparon mis oídos son frases mustias. Detesto la falsedad. Luego, y gracias de nuevo a este artefacto que me ha llevado a un viaje en el tiempo en sentido c...

40/52 RETO DE ESCRITURA

Algo se mueve entre los helechos. ¿Qué será? y ella tan torpe con este bastón. Sin más ánimo que la curiosidad se encamina, permitiéndose darse pausas para recobrar fuerza en sus piernas que por breves instantes deja de sentir, en otros el dolor le provoca un quejido desde el fondo de su ser. Levanta la mirada al cielo, en actitud de suplica. Sin embargo, la anciana cree que no será escuchada porque el cielo encapotado se interpone entre ella y su creador, la bóveda celeste se ha obscurecido ahora es un espeso manto gris con nubarrones y sin sol. Viento de lluvia, como presagio de la tormenta que se avecina. Por lo que está a punto de renunciar, cuando alcanza a escuchar un piar desfallecido. Decide seguir, faltan unos pasos más: Es un ave, que ante la presencia de Esperancita pretende extender sus alas, le es imposible. Un de ellas está quebrada. La vieja titubea entre dejarla ahí para que otra persona se apiade o ella llevarla a su casa. Decide dejarla: reconoce que no es posible ...

39/52 RETO DE ESCRITURA

Julieta baja del autobús sin reparar en los empujones y uno que otro pisotón. Incluso, un pequeño niño le manchó la falda de su traje sastre con el helado de mamey que estaba disfrutando. Ella, se limitó a sacar de su bolso, papel desechable para limpiar el accidente; solo tenía en mente que desde mañana mismo iniciará un nuevo ciclo por lo que la estrechez económica terminará. Dentro de quince días, tendrá los recursos y ahora sí, podrá ampliar el menú diario con carne, queso y vino. Mascullando como le dará la noticia a su madre e imaginando lo feliz que se pondrá, después de estar más de seis meses en el predicamento de idear formas y maneras de traer al menos unos cuantos pesos al hogar. Para los medicamentos de su mamá, y por lo menos frijoles, tortillas y chile para dormir con el estomago distraído. En el paso obligado desde la parada del camión para llegar a su departamento se encuentra el parque con un pequeño quiosco y bancas al alrededor; enfrente está la Iglesia de San Mig...

38/52 RETO DE ESCRITURA

Las memorias de la boca me llevan por senderos sin refugio; sin un destino en donde descansar. Son simplemente igual a las hojas que crecen para dar forma a la copa de los árboles. Ser parte del follaje, vestir la desnudez de las ramas y luego, desprenderse en silencio. Bailar con el aire, posarse con delicadeza y amalgamarse en una alfombra de pétalos muertos. Honrando con tones ocres su destino verde como sinónimo de gratitud. Son las historias acumuladas en recuerdos que seguramente mi boca, junto con los labios y papilas gustativas guardan en mi psiquis, como cordel del tejido que viste mi identidad: Recuerdo, una textura desigual: un puñado de pedazos de jamón de pierna de cerdo y el rojo jitomate que la licuadora, dejaba tras el cansancio del viejo motor de una velocidad. Mi Nona, preparaba un vaso de este alimento que me proporcionaba no solo nutrimentos, sino la seguridad que en su regazo me proporcionó delicados besos y palabras tiernas, mientras se coloreaban mis mejillas y a...

37/52 RETO DE ESCRITURA

Pánico frente al escaparate Después de tantos años de radicar en esta ciudad incluso, a cualquier hora del día o la noche, me siento confiada al caminar por sus calles, retornos y avenidas. Nunca me había sucedido nada igual como lo de ayer. Por supuesto que ni siquiera lo pensaba como una alternativa. Antes del mediodía, me coloqué el tapabocas, tomé mi bolsa de mano, revisé que estuvieran dentro las llaves de la casa y el celular. Me despedí de mis tres mascotas. Cerré la puerta con llave al salir. Un violento sol con sus brillantes rayos, me deslumbraron. Durante unos prolongados segundos, mientras mis pupilas se adaptaban quedé ofuscada. Mi actitud relajada, me recordó que simplemente cerrara los párpados. Y en mi interior agradecí este cálido abrazo que el astro rey prodigaba a la desnuda piel de mi rostro, hombros, brazos y pantorrillas. Crucé la avenida. Apenas si miré lo indispensable para cruzar sin peligro. Ya que no se escuchaba el ruido de ningún auto. Caminé una cua...

36/52 RETO DE ESCRITURA

Es posible que me mires sin ver; como se ignora una barda que delimita los enjambres familiares, con docenas de ojos apoyados en las ventanas, o la pared de ladrillos; de esos adobes rojos que fincan cárceles, que encierran los humores, sueños y canciones. Muros llorones que nos rodean y observan a la gente andar con la vista perdida en el horizonte, sosteniendo la respiración de cuando en cuando para dejar de percibir la podredumbre que en cada esquina del pueblo se acumula. Ese soy yo, simplemente parte del paisaje: un inútil bastión. En este vecindario anclado en cualquier lugar, de dondequiera: el cual creció después que yo. Primero fue tierra muerta, mas tarde llanura, bosque de casas, edificios y después, el destierro de espíritus. Superficie que se extiende desde la planicie, donde se adueña de las ojeadas curiosas, hasta el extenso espejo arisco que traga sonámbulos. Junto con él, con estos habitantes, han surgido las historias de cientos de almas, entre jubileos y añoranz...

35/52 RETO DE ESCRITURA

Me siento con las piernas cruzadas; la costumbre toma el control, me dirige. La izquierda abajo de la derecha. Aprieto los párpados, para evitar que lo que ocurre en el exterior me distraiga. —Uno. Uno, dos. Uno, dos y tres; uno, dos tres y cuatro… exhalo e inhalo. Mi mente en blanco. Permito que la energía fluya… mmm debo ir al supermercado por papel de baño, y jabón para lavar los trastes. —¡no! —Respiro, contengo en cuatro… Uno, dos y tres: —ah, que no se me olviden las croquetas de Pinky. —¡Carajo! En un fuerte soplido apago la veladora y aviento el tapete de yoga. La perrita sale corriendo asustada. Mi mente no quiere dejar de saltar de una idea a otra. Me han dicho que la mente es como el agua: cuándo está calmada puede reflejar la belleza que le rodea. Cuando está agitada, da igual lo que tenga enfrente. Nada se aprecia. Decido salir de la rutina. Tomo mi bolsa y las llaves del vehículo. Me dirijo a la gasolinera y lleno el tanque. 45 litros casi 600 km siempre y cuando no hag...

34/52 RETO DE ESCRITURA

¿ Hay mayor muestra de amor, hacia nuestra persona que la que realiza el cuerpo? Ninguna. Es mi respuesta. Durante los últimos años, es frecuente escuchar los consejos de viva voz, o la lectura de carteles compartidos en las redes sociales mayormente recuperados de libros o conferencias de coaches en desarrollo humano que pregonan como parte terapéutica para sanar complejos o dolores emocionales, a la simple fórmula enfocada en reconocer y abrazar a nuestra niña interior. Esa pequeña que vive alojada en el interior del recuerdo. No obstante, a los años que hayan transcurrido desde el traumatismo, es posible dice la teoría en restaurar el equilibrio emocional. El remedio consiste en consolarla al colmarla de palabras amorosas y esperanzadoras. Esto se puede hacer por medio del diálogo interno; de cartas, pensamientos o canciones. Cualquiera que sea tu método. El objetivo es rescatar a tu nena y empoderarla. Dicen los expertos. Yo no me resistí a esta moda. Además, como parte del tratam...

33/52 RETO DE ESCRITURA

Las charcas El reflejo en el charco de agua, proyecta no la silueta del objeto tal es. Posee la cualidad de disgregar en fractales el volumen de la masa: una jugarreta visual, una broma de la mente que permite revelar a todo buen entendedor, quienes son los verdaderos amos de los pensamientos: legiones y querubines en contubernio que cohabitan en tus entrañas. Bestias y celestes quienes lamen, muerden, y cercenan. Succionan y regurgitan. Y, ya para concluir, a fuego lento te renuevan la vida. En un eterno comenzar. Un espejismo, una dispersión zafia asociada de acuerdo a la capacidad de refracción de los quantum o partículas de luz suspendidas en la atmósfera, que respiramos. Cualquiera puede verlas, principalmente en los días de plomo, las horas nubladas. ¡Inténtalo! Entrecierra los ojos y al cabo de unos segundos podrás ver a través de la rendija de tus párpados docenas de puntos de colores gravitando al compás del viento. Te preguntarás, ¿Y, qué con esto? Es importante, porque s...

32/52 RETO DE ESCRITURA

De acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Española el verbo migrar tiene sola acepción: Trasladarse desde el lugar en que se habita a otro diferente. Por lo tanto el adjetivo o sustantivo migrante hace referencia al que migra. Migrante me hace mucho sentido porque me atraviesa de pies a cabeza. En mi glosario particular este criterio tiene más de un número primo. Soy migrante y no porque que me haya mudado de residencia, ni siquiera de domicilio. Soy viajera de ideas, de emociones, de piel y de pensamiento: He migrado, de mi misma. Me reconozco como una mujer en movimiento y en constate cambio: no de fondo, porque mi esencia, mi personalidad es tan fuerte al igual que la fragilidad del cristal. Si ejerzo más presión de la cuenta me rompo en añicos. Entonces, esas trizas lejos de recomponerse se transforman se esparcen como el polen llevadas en sobre el lomo del unicornio. Incluso el espejo que soy y con la más leve inmundicia o polución oculta el brillo de mi luz interi...

31/52 RETO DE ESCRITURA

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Durante esta semana he caído en cuenta que estoy enamorada de mí misma. Empezó cuando desde diferentes fuentes como por ejemplo Facebook, leí mensajes en donde se alentaba el reconocimiento a nuestros logros, dejando de lado sentimientos de culpa o menosprecio de habilidades. También, las recomendaciones del abrazo a esa niña interior que permanece como fundamento a nuestra personalidad y que por su fragilidad natural fue blanco de heridas que han permanecido hasta la adultez desarrollando traumas y fobias limitantes; los gurús y demás profesionales del gremio apremian ha realizar como tratamiento sugerido desde escribir una carta a esa pequeña y reconfortarla hasta terapias con profesionales de la salud. En alguna ocasión una terapeuta ante un pequeño grupo de mujeres durante una sesión vía streaming nos indicó que tomáramos una fotografía y la miráramos con atención. Yo escogí una en donde tendría unos dos o tres años y estoy abrazada a mi abuelita. Mi mejilla posada sobre la d...

30/52 RETO DE ESCRITURA

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¡Una bella iniciativa! Un diario de anécdotas. Oportuno para la reflexión y el autoconocimiento. Y como una estrategia para despegarse de lo ordinario. Igual a echarte un baño dentro de tu intimidad; arroparte con tu luminosidad y reconocerte como hermano del sol y la luna. Eres amo y señor de tus actos y gobernador de tus acciones. Porque desde que te atreves a lidiar con tus deseos, con el reflejo de tu sombra y aceptar que eres perfectible, has aceptado esos claroscuros de los cuales solo tú estás enterada. En lo personal de alguna manera ya lo he llevado en ocasiones. No con la frecuencia que quisiera. Pero eso si, durante muchos años. Sin embargo, a unos días de cumplir sesenta años y ante esta importante fecha me propondré desde mañana a empezar este diario con la firma convicción de escribir. A esta altura de mi vida, mi final se encuentra a la vuelta de la esquina. ¡Qué mejor manera de expresarme! Debo compensarme por todos mis silencios. Por esas ocasiones que fui ignor...

29/52 RETO DE ESCRITURA

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En realidad es cuestión de mentalizarte. Desde lo más profundo, inhala y exhala dos o tres veces con tranquilidad y paciencia. Sin precipitaciones. No pienses en nada. Si es que llega una idea, dirige tu atención a la punta de tu nariz y del movimiento que realizan tus aletas en cada respiración. Si de nueva cuenta se atraviesa otro juicio, repite el mismo procedimiento. Sin darte cuenta, estarás tan entretenida en tu nariz y en los desplazamientos de expansión en tu pecho y costillas que no tendrás otros distractores. El objetivo es despejar tu intelecto. Entonces, te interrogarás ¿Qué es lo que realmente deseas? A la primera evocación que aparezca como solución será el tema indicado. Vendrá a ti una respuesta. A la que volverás a cuestionar la misma duda. Esto se repetirá dos o tres veces más. Haz de cuenta que van despojando de capas a una cebolla. Una a una con ternura llegarán las resoluciones correctas. En todos los casos, sin excepción la verdad, se encuentra en tu interior...

28/52 RETO DE ESCRITURA

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Si me preguntas ¿cuál sería el tema utópico para escribir una novela? sin pensarlo diría que una novela Gótica; un relato de misterio, fantasía y terror. En donde el terror cause angustia o miedo; no horror paralizante. Porque lo importante es mantener la tensión en diferentes grados de intensidad. Amo, el mundo vampiresco sobre todo por su desbordante sensualidad y erotismo implícito. Aunque no soy experta en mitos o leyendas, de las que hasta ahora conozco, ninguna de ellas tienen manifestaciones voluptuosas como en las que se urden alrededor de estos cautivadores personajazos nocturnos; a excepción del Lobo Feroz de Caperucita Roja, que según algunos expertos, lejos está de ser un simple cuento infantil ingenuo. Sino fue concebido como estrategia para prevenir a los pequeños de los depredadores. Pero, este no es el tema central de mi texto de esta semana, sino de compartir mi admiración por el género gótico. Esta escuela literaria, requiere no solo el simple trabajo del novel...

27/52 RETO DE ESCRITURA

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Confirmando mi creencia; para ‘aprender a escribir’ se requiere sentarse a escribir. Así, sin más que la disposición de permitir el flujo del pensamiento. Escribir a partir de la primera idea o palabra. Aunque parezca una tontería. Lo que importa es dejar discurrir la mente. Esta estrategia fue un recurso que me auto-impuse. Resulta que en el año 2013 ingresé a estudiar un diplomado de dos años de duración en la Escuela de Escritores Leopoldo Peniche Vallado. Por lo tanto todas las semanas debía entregar un escrito sobre un tema encomendado. Las primeras semanas, estas tares se convirtieron en un tormento. Porque si bien deseada ‘impresionar’ a mis maestros y compañeros, cada idea que surgía de mi flamante cabeza, la desechaba ya que nunca era la idónea, no me llegaba a gustar lo suficiente. Cada una de ellas, tenía un ‘inconveniente’ o ‘cursilería’: Mi pretensión era escribir el texto jamás nunca escrito; con un desarrollo sorpresivo que tuviera el ritmo y la tensión para perdurar ...

26/52 RETO DE ESCRITURA

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29 de mayo de 2022 Hoy se cumplen ocho años de tu partida. Y sin embargo, por increíble que parezca es posible que aún no logre discernir y finiquitar los lazos que nos unen; los sentimientos que me generas y, reconocerlos cabalmente con benevolencia. Honestamente, a estas alturas de mi vida me causa vergüenza constatar gracias a este tipo de pensamientos recurrentes que todavía me encuentro estancada. Dando vueltas en la rueda como Hámster. Denotando una pequeñez de espíritu práctico y efectivo que no ha logrado instalar en mi centro motor la estabilidad emocional que me permita superar este episodio y continuar mi andar, sin tener que estar arrastrando ese pasado ‘incómodo’. Por lo regular, como hábito me pongo a rumiar mis dolores y traumas. ¿Cómo debe traducir este mecanismo de control? Estúpido y más que nada denigrante para mi personalidad. Ocasionalmente como estrategia conveniente elijo mirar el lado afable: eras un hombre culto, voraz lector y excelente conversador; y, ...

25/52 RETO DE ESCRITURA

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—Evitas mi mirada y esquivas el contacto con mi piel. Tenemos que hablar, porque ya se va acabando el aire entre nosotros. Y debes decirme de frente lo que murmuras a mi espalda. —con un dejo de ironía—, así me hablaste esta mañana. Yo, honestamente me quedé perpleja. Sin descifrar con que palabras responderte. Simplemente atiné a mirarte con los ojos muy abiertos, directamente a la retina de ese par de pupilas que me demandan. En busca del indicio que confirme la verdadera intención en tu ataque disimulado. Al igual que como una ola moja la arena de la playa de a poco, así, la ira se acomodó entre los miembros de mi cuerpo. Estallé desde el centro del abdomen, propagándose a cada rincón de mi corporalidad, para desbordarse por la boca en forma de un signo de interrogación. En una sola emisión de voz, con furia te respondí: —El amor se quebró—. Y luego el andamiaje que contenía mi aparente estabilidad se derrumbó, sin aparatosos estruendos: No fue un accidente o una hech...

24/52 RETO DE ESCRITURA

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El minutero sin tregua, avanza gastando los segundos. La hora de mi muerte se aproxima. Tal certeza llegó en viernes por la tarde: un día después de mi cumpleaños. Mi voz interior, me lo dijo al oído del alma. Es un alivio, al fin conocer el día y la hora de mi muerte. Me permite asumir el control pleno de mi agenda para organizar las que serán, mis últimas voluntades. Entre tanto, el cielo se desgarra su vestido de terciopelo oscuro para dar paso a la develación de la verdad. Helios, montado en su carro recorre de punta a punta la bóveda celeste para vestir al firmamento de claridad y fustigar la falsedad que me condiciona a vivir mi vida a destajo. Me arranco la pijama y los vellos se erizan al contacto con la intemperie. Además, por otra parte, y como consecuencia, he perdido el temor o mejor dicho he renunciado, sin miramientos a las ataduras que representa el instinto de supervivencia. Cursi justificante de los débiles que ante el más leve pensamiento de incertidumbre se han ...

23/52 RETO DE ESCRITURA

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En cada rincón de mi casa escondo entre el polvo que se ha acumulado algunas partículas de mis pensamientos cotidianos. Basta que dirija mi vista hacia cualquier lugar para de inmediato pensar en las cosas más disparatadas: por ejemplo ayer mientras tejía un chal de color verde olivo mi frustración crecía en cada macizo que de mi gancho salía. Por más ensayos la puntada no cuadraba. Deshacía los avances para volver a intentarlo. Así que a punto de darme por vencida, miré al fondo de mi habitación en la esquina izquierda, justo al lado de la silla donde acostumbro a dejar mi bolsa de mano, cuando regreso del mercado. Entonces, me vi a mi misma como Penélope, tejiendo y destejiendo por la noche. Alargando el tiempo de espera y evitar cumplir con la tradición impuesta. Yo, ahora como Penélope enamorada de la esperanza, del deseo reprimido al abandono entre los brazos de un ser amado, ¿cuál? quien sea. Me ví a media tarde, frente al ventanal, engañada por el espejismo que el horizonte...

22/52 RETO DE ESCRITURA

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Cuando era niña, mi tiempo lo gastaba en mis juegos cotidianos: Fingir que trabajaba en un banco y tenía que marcar los recibos. Claro que no tenía el sello, ni hojas sueltas. Pero me valía de un caja de cartón como escritorio y lo demás salía de mi imaginación. Además, recuerdo que me gustaba doblar, con meticulosa precisión los cuadritos del rollo de papel higiénico. Por supuesto que a mi mamá no le agradaba que lo hiciera. En todos mis juegos siempre, invariablemente me acompañó mi propia voz: murmuraba con bajo volumen, toda la descripción de mi contexto y el desarrollo de mi fantasía. Nunca me quedé con la boca quieta. La crónica de mis acciones me hacían sentido. Jamás me sentí sola. Otras de mis actividades preferidas era ver a través de la reja del patio de la casa para mirar a la gente pasar. Veía cuando los vecinos entraban o salían de sus casas: observaba la que llevaban cargando y quienes los acompañaban. La curiosidad me alentaba a predecir hacia dónde se dirigían o ...

21/52 Reto de escritura

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Desde el año de 1987, en el mes de agosto, inicié un tórrido romance. Debo decir que fue amor a primera vista. Sí, caí totalmente. Y, mira que, yo no creía en el cliché de ese tipo de amor. Incluso hasta criticaba quien se vanagloriaba de ello. La primera vez que te conocí fue por fotografía. Ese pedazo de papel, me inquietó. Guardé tu imagen en mi memoria, cómo se resguarda el balbuceo del amante después del beso final. Por fin, la fecha para nuestro eminente encuentro. Llegué agotada por el largo viaje en autobús, veinticuatro horas por carretera: las piernas adoloridas, con sueño y sudorosa. Por momentos, el trayecto, con la ansiedad acumulada fue más tedioso. Cuando me bajé del camión, el sol insolente me obligó a cerrar los ojos, y lentamente por la cada vez más grande apertura de mis párpados apareciste frente a mi. Lo primero que me reconfortó fue tu aroma que el viento me restregó en mi rostro. Un olor fuerte que te caracteriza. Recuerdo que contuve la respiración y mi co...

20/52 RETO DE ESCRITURA

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Líquido que hilvana mis venitas. Destilado en cucharón de diosas. Juguito rojo que corre por mi lares. Espeso vital de acero y sabor a aguamiel. Juguito, llave abierta a la vida. Llevas en ti, mensajería del chi y del son. Licor caldoso que nutre y reconforta. Abanico multicolor: supor y heladez. Agua mística de mis entenderes. Cantas cada plenilunio la promesa. Juguito compartido a mis bendiciones. Das color de infinito a mis carnes. Humor violeta, risa loca. Como respiración del infinito. Fluido real que es sagrado. Y cuando sales al exterior, desvanece mi sonrisa. Licuado esmeralda, restaurador. Que ciñe mi destino. Juguito simplemente en ti. Me fundo y venero.

19/52 RETO DE ESCRITURA

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Es la cama la caja mortuoria en donde cada noche yacemos. Un ejercicio acondicionador para el espíritu que nos entrena para el descanso eterno que a la vuelta de la esquina, se encuentra. Durante cinco o seis horas, los sentidos revocan su encomienda. Dan paso al letargo, sin sentido que eleva al cenit o refunde a las mismas entrañas del remordimiento. Porque es necesario, no perder de vista que el cuerpo que nos contiene y representa, se rige por los ciclos, por las leyes universales. Gracias a esta condición la vida misma es un acontecimiento siempre nuevo y novedoso. Tener la certeza de la eminente defunción, orienta a procurar una evolución permanente en cada ser humano. Dormir es la muerte a cuenta gotas, que cada dieciséis horas, el cuerpo físico exige a las células de sus tejidos para entrar en fases de alimentación, reparación, eliminación y demás procesos fisiológicos. esto se lleva a cabo, gracias a un acto de confianza y de entrega, del espíritu: es así el lecho quie...

18/52 RETO DE ESCRITURA

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18/52 Reto de escritura De manera reiterada, durante los últimos años, se ha venido repitiendo el tema del agradecimiento. En la cultura del New Age, es un básico para atraer la energía de la generosidad a nuestra vida. Se agradece por lo bueno, desde luego, por lo que nos da alegría y esperanza. También se agradece por lo cotidiano que a nuestro alrededor se presenta: el amanecer de un nuevo día, la brisa que refresca, la palmada del amigo, etc. Se agradece por los dones recibidos y los regalos que los extraños nos dispensan: una sonrisa, la cesión de una asiendo en el autobús. Esto fácil. Sin embargo, lo que se debe agradecer es lo que nos irrita e incomoda. Porque ese enojo que surge, eso que se manifiesta como una punzada en el estómago es, precisamente la señal que nos indica el punto en el cual trabajar, observarlo. Para darle el giro de tuerca y verlo desde la perspectiva de la comprensión. Reconocernos, con amor como seres especiales aún con la sombra: los temores y la c...

17/52 RETO DE ESCRITURA

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Soy un par de labios clausurados, he cerrado la puerta de entrada de este órgano fonador que es la cavidad bucal, cuerdas, campanilla, laringe y todo lo demás. He callado durante tanto tiempo, que mis quijadas han perdido la movilidad en sus articulaciones. Cuando hablo, más allá de diez oraciones encadenas, me invade un sentimiento de culpabilidad que me sacude para recordarme porque no debo forzar las puntadas que mantienen unidos esta parte de mi rostro. Yo me pregunto: ¿cómo para qué, hablar? Al hablar, al pronunciar desde un trivial ‘Buenos días’, hasta una opinión profusamente elaborada, obligamos a los que nos escuchan a recibir este conjunto de vocablos, a perforar sus tímpanos con nuestras declaraciones que pueden llegar a romper, agredir al otro o mal informar; es como si vertiéramos el bote de desperdicios sobre el auditorio. No es correcto, desde mi ineptitud contaminar a los receptores. Sin embargo, no considero que he convertido mi mutismo en un estandarte que...