DÍA
Durante los últimos años; que en realidad no son pocos, sino bastantes desde el año de 1977 en que he venido escribiendo en un "Diario Personal", al principio religiosamente todos los días, para luego, ir cayendo en la categoría del vez en cuando y regresar, a todos los días durante estos tiempos, cuando pasé a ser una mamá de vitrina.
Porque escribir es cumplir con la vocación de toda ser humana,(porque soy mujer) sí, de relacionarse. Comunicar y socializar los sentimientos y las emociones. No basta con hablar del precio de los jitomates en el supermercado o el clima. Es necesario intimar.
Dato curioso: hace más de una década, me animé a tomar clases de pintura textil. Fue toda una hazaña, para mí dejar mi bunker . Así que desde el primer día que llegué, me senté en un lugar disponible, en medio de otras mujeres que en mi vida había vistoy de buenas a primeras comencé a platicar de mi vida. Hablé, hablé, hablé hasta que la quijada me dolió. (Es lógico, ya que tanto tiempo sin usarla, el moverla, provocó dolor en la articulación): jajaja.
Por supuesto que de regreso a casa, me daba una cruda moral y me prometía a mi misma, no hacerlo más. Para mi sorpresa, a la siguiente clase, otra vez: bla, bla, bla. ¿Lo puedes creer?
Gracias a esta estrategía logré liberartodas esas palabras que me ahogaban.
Hoy, doy otro paso más; como ya he hablado y escrito sobre mi, y he llenado cantidades de papel físico y virtual; ahora hablaré de ella: de otra mujer que se llama Barsine a quien no conozco, aunque hemos dialogado cientos de veces. Y, por eso, para comprenderla, y llegar a aceptarla y amarla es que nos comunicaremos por medio de mensajes. ¿Qué tal?
¿Me acompañas en este viaje?

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